Navegar representa libertad y relajación, pero también en el agua existen reglas claras. Sin embargo, muchos deportistas acuáticos reciben cada año una multa en el agua, a menudo por desconocimiento o pequeños errores. Piensa en navegar a exceso de velocidad, la falta de iluminación adecuada o no cumplir con las normas de seguridad. Estas infracciones se controlan activamente, especialmente durante la temporada de navegación.
En este artículo explicamos las infracciones más comunes en la navegación recreativa. Leerás por qué se imponen multas, por qué existen estas reglas y cómo evitar problemas fácilmente. Así saldrás bien preparado al agua y evitarás sorpresas desagradables durante tu travesía.
1. Navegar a exceso de velocidad
Navegar a exceso de velocidad es una de las causas más comunes de multa en el agua. En muchas aguas interiores hay un límite máximo de velocidad, a menudo 6 o 9 km/h. En puertos, áreas naturales y en tráfico intenso se controla con especial rigor.
Incluso si navegas por debajo del límite máximo, puedes recibir una multa si causas oleaje molesto. Por eso, ajusta siempre tu velocidad a las circunstancias.
2. Navegar sin licencia válida
No todas las embarcaciones requieren licencia, pero en cuanto un vehículo puede navegar a más de 20 km/h o mide más de 15 metros, se exige licencia. Muchas multas se deben a que los patrones lo estiman mal, especialmente con lanchas rápidas y embarcaciones deportivas.
Asegúrate de saber de antemano si tu embarcación está sujeta a licencia y lleva siempre tu licencia a bordo. Consulta nuestro blog sobre licencias en NL/UE.
3. Iluminación incorrecta o ausente
Navegar al anochecer, con niebla o de noche sin la iluminación de navegación correcta es peligroso y sancionable. Toda embarcación debe ser bien visible para otros usuarios del agua.
Las luces defectuosas, colores incorrectos o iluminación mal colocada pueden conllevar multa. Por eso, revisa antes de cada navegación nocturna que todas las luces funcionen correctamente. Consulta nuestro blog sobre iluminación obligatoria a bordo.
4. Equipamiento de seguridad insuficiente
La falta de medios de seguridad obligatorios es una causa frecuente de sanción. Piensa en chalecos salvavidas, luces de emergencia u otro equipamiento básico adecuado para la zona de navegación.
No solo cuenta la presencia, sino también el estado de estos medios. Equipamiento de seguridad desgastado o inadecuado puede igualmente ocasionar multa.
5. Amarre incorrecto o causar molestias
Amarrar mal puede generar situaciones peligrosas. Amarrar en lugares prohibidos, bloquear vías navegables o causar daños a otras embarcaciones se multa.
También las cuerdas sueltas o defensas mal colocadas pueden considerarse molestas o inseguras. En el blog Cuerdas y cabos aprenderás cómo ajustarlo correctamente.
6. Consumo de alcohol al timón
Al igual que en el tráfico, en el agua también hay un límite de alcohol. Navegar bajo los efectos reduce la capacidad de reacción y juicio, y se controla estrictamente.
En caso de infracción casi siempre se impone multa y en casos graves una prohibición de navegación. La opción más segura sigue siendo: no consumir alcohol durante la navegación.
Preguntas frecuentes sobre multas en el agua
¿Cuánto suele ser una multa en el agua?
Las multas varían según la infracción. Las leves suelen comenzar alrededor de 100 €, mientras que navegar sin licencia o bajo influencia puede llegar a varios cientos de euros.
¿Se realizan controles activos en el agua?
Sí, especialmente en la temporada de navegación, la policía acuática y los agentes realizan controles frecuentes sobre velocidad, licencia y seguridad.
¿Puedo recurrir una multa en el agua?
Sí, puedes recurrir una multa. Asegúrate de fundamentar bien tu recurso con hechos, declaraciones o pruebas.